En un viaje que emprendió a Colonia hace 10 años con su marido santiago, Aline Beyaut (35) tuvo una epifanía. Imaginó por fin el nombre que tanto estaba buscando para dar forma a su proyecto de poner una casa de ropa secondhand
para chicos. su instinto de maestra jardinera la ayudó a visualizar el nombre mientras un niño apuntaba a otro diciendo ‘Era mío’. ‘¿Qué cosa?’, preguntó Santiago intrigado. ‘¡El nombre del proyecto, la marca!’ y gracias al consejo de su hermano, Aline patentó el nombre. El resto es historia.
Recién casada y con las malas lenguas sugiriendo que se enfocara en su matrimonio y trabajo como maestra jardinera de doble turno en el Jesús María del Christian, Aline sembró la duda de si podría concretar su sueño. Como Batman y Robin, Aaline unió fuerzas con María José Pérez Moratorio (38), una destacada arquitecta casada con Gonzalo, el mejor amigo del marido de Aline, y juntas dieron luz a Era Mío.
Con un presupuesto de 500 dólares y gastando los botones de la calculadora por lograr ajustar números, las chicas dieron sus primeros pasos gracias a la incondicional ayuda familiar que recibieron. Recuerdan con cariño el esfuerzo y el amor con el que pusieron su primer local en Carrasco. ‘nuestros familiares pintaron las paredes del local y lo pusimos sin ayuda de agentes externos. Cuando terminamos nos emocionamos al ver que el local había quedado tan profesional como se pueda imaginar’. Y es que cuando comenzaron con el proyecto, no querían apelar a la opción de ‘venta de garaje’. ‘Queríamos entrar pisando fuerte, con un concepto de marca y no de feria a la calle. la idea era poner un local lindo y bien organizado con la mercadería exhibida e impecable. Tanto fue así, que al entrar al local, daba la impresión de que los artículos no eran usados’. Aline y Majo, hoy con tres y dos hijos respectivamente, vuelven 10 años atrás y el sentimiento en común es el de realización personal.
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